6 preguntas que debes hacerte antes de comprar una KitchenAid (o cualquier amasadora)

¿Eres uno más que se ha sumado a comprarse una batidora de pie o amasadora? ¿O todavía no tienes una?

Si no la tienes aún, lo más probable es que este en tu lista de deseos o (ahora que se acercan las navidades) en tu lista a los Reyes Magos.

Muchas personas compran las amasadoras en esta época tan señalada del año (¿Para que es la Navidad si no para arrasar en Elcorteinglés?) para regalársela a sus seres queridos o familiares, así que puede ser un buen momento para adquirirla.

Pero si no tienen ninguna pista de cual es la adecuada para ti, no sabrán por donde empezar.

Kitchen Aid

KitchenAid es, quizás, la marca más conocida de amasadoras, pero no es la única. Y hay muchas marcas que tal vez se adecuan más a nuestras circunstancias y a nuestras posibilidades.

Aquí os dejo algunos consejos e indicaciones para todos aquellos que queréis comparar una amasadora. Os vendrá bien para saber elegir un modelo dependiendo del uso que le vayamos a dar y de nuestro presupuesto.

1. ¿Tengo que comprar una amasadora? La primera pregunta que debemos hacernos es si realmente necesitamos tener una amasadora. Sí, lucen de maravilla en la encimera de la cocina y son muy útiles para ciertas tareas de la cocina, pero tal vez una buena batidora de mano seria igual de eficaz para las tareas que vayas a realizar en la cocina. Si el uso que le vamos a dar es ocasional y no vamos a elaborar pan, masas de pizzas o alguna otra receta de masas pesadas, quizás hay que ser realista y reconocer que no necesitamos una amasadora. Pero, ¿una batidora de pie hace todo un poco más fácil? Por supuesto. Y si hacemos un montón de pan, y de masas pesadas es muy útil.

2. ¿Tengo espacio en mi cocina para una amasadora?  Un buen aparato mezclador es pesado y grande. Es difícil moverlo de acá para allá alrededor de la cocina, así que necesitará un espacio donde colocarlo y no moverlo. Algunas cocinas no tienen problema de espacio, pero creo que la mayoría si y no pueden permitirse cederle un hueco a una amasadora. Si de verdad la necesitas puedes optar por modelos más reducidos y menos pesados para guardarlos en los armarios.

3. Si tuviera una amasadora, ¿la usaría (en promedio) más de una vez a la semana? Esta es una norma arbitraria, pero probablemente no me habría comprado mi amasadora si no pensase que la usaría aproximadamente una vez a la semana, o por lo menos con frecuencia. Si por el contrario somos de los que elaboramos un pan o una masa una vez al año, es probable que no necesitemos una amasadora. Piensa en tus hábitos en la cocina y tratar de imaginar con qué frecuencia vas a utilizar la mesa de mezclas. ¿Vale la pena ocupar el espacio en el mostrador si sólo la vamos a usar una vez al mes?

4. ¿Voy a usar mi amasadora como robot multifunción? Aquí es donde diferenciaremos entre marcas y modelos a la hora de decantarnos por una u otra. Si realmente queremos utilizar nuestra máquina más que para un ayudante de repostería y bollería (amasar, batir y mezclar), por ejemplo, la KitchenAid es una excelente opción, con sus múltiples accesorios opcionales podremos desde rebanar hortalizas, hasta hacer nuestra propia pasta fresca, eso sí cada accesorio vale lo suyo. Si nuestro objetivo principal es elaborar pan, es posible que nos decantemos por otras amasadoras con accesorios más robustos, como el mezclador de Viking, que es supuestamente más poderoso y se adapta mejor a lo que queremos hacer.

5. ¿Cuál es mi presupuesto?  Una vez que hemos decidido que necesitamos comprar una amasadora porque es una buena inversión para nuestra cocina, es el momento de decidir cuánto estamos dispuestos a gastar. Se pueden encontrar buenas amasadoras en un amplio rango de precio de los 100€ a los 500€, siendo las mas baratas modelos más básicos y de menos calidad. Si la vamos a usar frecuentemente que no se nos pase por la cabeza obtener un modelo de menor potencia o de menor precio porque lo vamos a notar.

6. ¿Cuántos vatios debe de tener mi amasadora? Los vatios se traducen en energía, por lo tanto cuantos más vatios tenga una amasadora más potencia tendrá. Casi cualquier amasadora va a tener una potencia suficiente para soportar el manejo de los accesorios, pero las de más potencia (800- 1500) van a hacer un mejor trabajo con las masas pesadas. Si no vamos a trabajar este tipo de masa nos va a dar un poco igual elegir un modelo u otro.

¿Eres dueño de una amasadora? ¿Qué te gusta de ella? ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Algún consejo de compra para añadir a estos?

Categories: Especial Kitchenaid