Una barbacoa segura al arrancar el verano

Como cada llegada del buen tiempo, toca desempolvar nuestra barbacoa y preparada para la nueva temporada de barbacoas en el jardín.

Antes de ponerla en funcionamiento deberás de limpiarla a fondo y comprobar que todo funciona correctamente para que no haya ningún problema en pleno proceso de asado.

En mi caso no es así, ya que acabo de comprar una barbacoa nueva de weber y la estrenaré este fin de semana. Pero lo normal es usar una que ya tiene unos cuantos años y que ha estado guardada durante los últimos meses al ser invierno. Lo peor que te puede pasar es organizar una reunión con los amigos, ir a poner en marcha la barbacoa... y que no funcione bien.

Esto podría echarte a perder el día y la comida, dejando a todos los invitados sin alimentos que ingerir, y créeme, esto es algo muy peligroso.

Barbacoa

Y no solamente hay que limpiarla, también hay que vigilar posibles desperfectos o inquilinos no deseados que se instalan dentro de nuestra barbacoa.

Aquí van 3 consejos para mantener la barbacoa en óptimas condiciones durante toda la temporada:

  1. Una puesta a punto en primavera: Tómate todo el tiempo del mundo para limpiarla a conciencia por dentro y por fuera antes de cada temporada. Así tu barbacoa estará siempre como nueva y la grasa acumulada no será un problema ni para el equipo ni para la comida que vayas a cocinar. Para la limpieza a profundidad es recomendable invertir en un cepillo especial con cerdas muy gruesas y resistentes para limpiar todas las piezas de la barbacoa. Hazlo con agua tibia y un jabón neutro que no abrase los materiales.
  2. Inspecciona a ver si hay insectos: Los nidos de insectos son la causa número 1 de los incendios en las barbacoas de gas, por eso es muy importante inspeccionar cada rincón y limpiar los tubos venturi al menos una vez al año. Y aunque tu barbacoa no sea de gas, te recomiendo que hagas lo mismo, inspecciona todo. Puede haber animales no deseados que han anidado en nuestra barbacoa para refugiarse del frío invierno.
  3. Calienta la parrilla con anterioridad: Prueba los quemadores por lo menos durante 10 minutos, antes de empezar a cocinar en ella. Esto servirá para ver si hay alguna fallo en el circuito y para limpiar las rejillas de la grasa acumulada.

Pero para que una barbacoa sea segura, también tienes que prestar atención a ciertas reglas de seguridad alimentaria que te garantizarán un verano sin preocupaciones y alejado de la sala de emergencias.

  1. Utiliza siempre un plato limpio para depositar la carne una vez cocinada. Nunca utilices el plato donde estaba previamente la carne cruda y sin lavar.
  2. Adobos o marinados en crudo. Descarta utilizarlos para las carnes. Si quieres añadir un adobo, colócalo en una cazuela y cocínalo durante al menos 10 minutos antes de usarlo.
  3. Nunca dejes la carne cruda a temperatura ambiente. Déjala refrigerada y sácala en el momento en el que vayas a ponerla a la parrilla. El calor del sol sobre la carne puede favorecer la proliferación de bacterias en un corto periodo de tiempo.